Las cejas, junto con los ojos, otorgan mucha expresividad al rostro. Sólo unas pocas afortunadas disfrutan de unas cejas perfectas, el resto las tenemos poco o demasiado pobladas, con zonas sin pelo, demasiado separadas, excesivamente cortas, un poco altas, irregulares, o con el arco poco marcado. Ahora con la micropigmentación se pueden modificar, y por más tiempo, en su color, longitud, espesor y forma.

¿Qué es la micropigmentación?

mujer haciéndose una micropigmentación de cejas

La micropigmentación de cejas es uno de los tratamientos más demandados en las clínicas de belleza actualmente.  Es una técnica sencilla a través de la cual se introducen pigmentos específicos a nivel epidérmico de forma indolora. Esta técnica, de maquillaje permanente, ofrece rápidos y excelentes resultados, además de un efecto natural y favorecedor.

¿Cómo se utiliza?

Se realiza en cabina y requiere de la aplicación previa  de crema anestésica que tarda unos 30 minutos en hacer efecto. Lo primero que se hace es diseñar la forma de ceja deseada, se marcan los puntos de referencia, y se va delimitando la nueva silueta con una aguja específica.

¿Qué corrige?

Se utiliza para corregir cicatrices, manchas de nacimiento tipo angiomas, restauración de cejas que se han perdido como consecuencia de tratamientos médicos, tipo la quimioterapia, o simplemente para diseñar unas cejas, cuya forma o espesor, no nos gustan o no nos favorecen, evitando el efecto “cejas pintadas”, en ocasiones, tan poco natural.

¿Cuánto dura?

Se trata de un tratamiento temporal, ya que los pigmentos implantados se van absorbiendo. La permanencia oscila entre uno o dos años.

¡Te quedarás encantada con el resultado!