En este mes, en el que celebramos la lucha contra el cáncer de mama, recogemos los testimonios de seis de mujeres, cargados de esperanza y buenos consejos.

Catalina Castaño (Colombia) “La voz del optimismo frente al cáncer de mama”

La tenista colombiana se encontraba en Brasil disputando un torneo de tenis cuando sintió dolores en su seno izquierdo. De regreso a Pereira, su ciudad natal, fue al médico quien le ordenó una biopsia que arrojó resultados positivos. Después de varias sesiones de quimioterapia que redujeron el tamaño del tumor, se le practicó una cirugía. Ha estado optimista y ha hablado de su enfermedad con varios medios de comunicación. “Sigo con la idea de ganar. Como en el tenis” declaró en una entrevista recientemente.

Socorro Arnau (México) “Vencer la batalla rodeada de familia y amigos”

Esta superviviente nos habla de su testimonio de vida… y de lucha. Cuenta que logró ganar la batalla gracias a la combinación de varios factores, que incluyen la familia, los amigos, la pareja y la mejor herramienta: la información y los ánimos, que compartió con otras mujeres también enfermas de cáncer de mama.

María Álvarez (España) “Soy mejor persona tras el cáncer de mama”

Es otra de las supervivientes de esta enfermedad. Narra que en un primer momento el cirujano iba a extirparle como una cuarta parte de la mama izquierda, que era donde se había evidenciado un tumor. Pero al abrirla observaron que en la otra mama había un tejido sospechoso, y por eso hicieron hacerle una mastectomía completa. Hoy, asegura que no tiene miedo a las revisiones e incluso anima a que todos los pacientes sea conscientes de la importancia de estas, ya que gracias a ellas están más controlados. Además, ahora se siente mejor persona, y comparte una visión de la vida y de la felicidad muy diferente tras superar el cáncer de mama.

Laura Ojeda (Chile) “El cáncer no está en mi espíritu, y desde allí sacaré la fuerza para afrontarlo”

En el 2011, a los 36 años de edad, le detectaron el cáncer de mama, ya en fase III. Del tumor original, las células cancerosas ya se habían esparcido a los ganglios linfáticos de la axila.  “Fue algo muy duro”, recuerda, sobre todo por lo inesperado, al no haber antecedentes de cáncer de seno en la familia.

Pero superó el impacto y el miedo iniciales, y afrontó con valentía el tratamiento. Cuando ya pensaba que estaba la batalla ganada, dos años más tarde, tuvo que enfrentarse a esta enfermedad, El cáncer había trastornado su mundo, pero ella no iba de ninguna forma a dejarle las riendas de su vida.

Algunas recomendaciones de Laura a pacientes con cáncer de mama son: tener ánimo, mantenerse bien informadas, ponerse en manos de un buen especialista en cáncer, buscar grupo de apoyo, tratar de que tu vida siga su ritmo norma, y vivir lo más felizmente posible, haciendo las cosas que siempre has querido hacer.

“Tengo cáncer extendido en el pulmón y los huesos”, admite Laura, “pero no en el espíritu”. Allí no hay cáncer que valga. Y es ahí donde encontrarás la fuerza y el ánimo para superar un cáncer o cualquier otro obstáculo en la vida.

Claudia Baez (República Dominicana) “Sin mi grupo de apoyo no lo hubiera logrado”

Su proximidad a un grupo de apoyo contra el cáncer le ayudó a superar el cáncer. Ahora se siente honrada, satisfecha y agradecida a todo este grupo de apoyo. Afirma que: “Ellos fueron la luz en la oscuridad. Gracias a ellos he podido luchar contra una enfermedad que llega sin avisar”

Lorena Meritano (Argentina) “En las revisiones periódicas está el éxito de curación”

“Estando en Buenos Aires por trabajo aproveché para someterme a mi chequeo de salud anual y en ese momento los resultados salieron perfectos, pero en abril noté una bolita en el seno. Gracias a Dios me di cuenta, porque de no ser así, solo me habría vuelto a hacer los exámenes de rutina hasta el próximo año.

Los estudios posteriores confirmaron que tenía un cáncer agresivo. Tras una cirugía para extirparme el tumor, me dieron la mala noticia de que tenían que practicarme una mastectomía completa y extraerme todos los ganglios. Fueron dos operaciones y ahora estoy en quimioterapia: me faltan 14 de 16. Al salir del quirófano quise verme sin seno enseguida. Ya se me cayó el pelo y aunque me da miedo morir, no he dejado que ese temor me gane la batalla un solo día. Tengo fe, fuerza y amor. Decidí abrazar la enfermedad porque, ¿quién soy para luchar contra ella? Acepto la posibilidad de sanarme y de crecer en este proceso.

Todavía hay gente que le tiene pavor a la palabra cáncer, pero en mi caso me ha llenado de energía compartir mi experiencia. Espero que los demás aprendan la importancia de prevenir, de informarse y de hacerse el autoexamen y los controles de rutina. Y sobre todo, entiendan que se cura, detectado a tiempo y tratado de manera convencional”.