Tu imagen personal comunica. Mucho antes de que nos acerquemos a una persona lo suficiente para poder hablar, recibimos información sobre ella: edad, sexo, posible clase social a la que pertenece; en ocasiones, incluso, su profesión, personalidad, opiniones, gustos o estado de humor en ese momento.

¿Necesitas proyectar una buena imagen personal?

Una buena imagen personal ya no es exclusividad en los medios de comunicación, o entre los famosos o políticos, sino que es actualmente necesaria para toda persona que desea triunfar en su ámbito profesional, social, y en su vida privada. Las exigencias de la vida pública nos obligan a desarrollar estrategias de comportamiento que facilitan el triunfo social, laboral y familiar. Y sabiendo cuál es la imagen personal que deseas proyectar y con la práctica de la comunicación, verbal y no verbal, se logra este objetivo.

Tu imagen personal y estilo a examen

No se debe hacer un juicio definitivo con los datos que percibimos 
solo de imagen personal, porque las personas son más que
la imagen que proyectan. Nuestra imagen personal puede variar, eso sí ligeramente, en función de cuándo, dónde o con quién nos encontremos.

Centrándonos en la imagen, y dejando de lado juicios y prejuicios, cada persona suele, o «debería», tener un estilo personal que se acerca más a uno u otro estilo marcado por la moda y la sociedad. Por ejemplo: estilo clásico con un toque vintage. Es importante señalar que ese «toque» lo ponen normalmente los complementos, grandes aliados de la imagen.

Los estilos, como el lenguaje, son sistemas de signos y, al igual que éste, representan algo y comunican. Según los sociólogos, los estilos son un complejo sistema de comunicación no verbal.

Existen muchos estilos. Algunas personas se sienten más identificadas con unos que con otros, y la elección de uno u otro puede variar en función de la ocasión o el deseo u objetivo de adecuarse a un momento o evento concretos. Los estilos no siempre son puros o extremos: pueden ser neutros o mezclarse unos con otros, siempre y cuando sigan una línea similar.

La imagen personal de ayer y de hoy

A lo largo de la historia, el estilo ha venido reflejando pequeñas pinceladas de la vida del que se identifica con él y lo lleva. Expresa una manera de ser, de actuar, los gustos concretos o más generales, circunstancias personales, posición social, tipo de trabajo, valores, afinidades, ideología, etc.

Los cánones de belleza sirven para marcar en cada época y lugar la relación proporcional entre las distintas partes del cuerpo humano. Los conceptos de proporción y belleza han variado a lo largo de la historia. El ideal de belleza de la Edad Media es diferente al de hoy en día. Por ejemplo, en Egipto existió una gran preocupación por la estética corporal, el peinado, el maquillaje y el estilismo. Y durante el Renacimiento triunfó la mujer de piel blanca, mejillas sonrosadas, cabello rubio y pelirrojo, cintura fina y caderas redondeadas.

¿Crees que la primera impresión influye en tu imagen personal?

Según Albert Merhabian, el lenguaje oral transmite un 7 % de la información total que emite el ser humano, mientras que el lenguaje corporal o no verbal trasmite el 93 % de la información.

¡Fíjate! Tu imagen personal se comunica más del 90 % sin palabras.  Según los psicólogos sociales, cuando se produce un encuentro con otra persona, el periodo crítico son los primeros cinco minutos. Las impresiones que se formen durante ese tiempo persistirán y se reforzarán.

Tu imagen personal y profesional

Una persona que se encuentra cómoda y segura con su imagen transmite seguridad, y son juzgados por los demás como personas más capacitadas y competentes que aquellos que no se encuentran seguros con su imagen profesional.

La percepción de los clientes es fundamental para crear la imagen empresarial.  Algunas empresas han empezado a darse cuenta de las ventajas que conlleva una plantilla con buena presencia. un empleado con buena imagen se siente seguro y contento consigo mismo.

Las empresas saben que sus trabajadores son los mejores embajadores de su compañía y que si estos están conformes con su propia imagen, serán capaces de transmitir una seguridad que se traducirá en una mejora de las relaciones interpersonales con clientes, compañeros, proveedores o jefes, proyectando confianza, respeto, profesionalidad y credibilidad. Esto se traduce, dentro de la empresa, en mayor productividad, mejor rendimiento y un ambiente laboral más profesional y agradable.

El vestuario, los complementos, el peinado, el maquillaje, y el perfume, forman parte de imagen personal, que transmite mensajes en todo momento. Por esta razón, estos elementos deben ser también atendidos en el ámbito laboral.

¿Una sociedad demasiado influenciada por la imagen personal?

Vivimos en una sociedad fuertemente influenciada por la imagen y la belleza. Las autoridades gubernamentales, algunas casas de moda y de cosméticos y otras entidades han intentado, de manera individual o colectivas, luchar contra este canon de belleza. Para ello, se han impuesto restricciones de peso y medidas a las modelos de las campañas publicitarias y en algunas de las más prestigiosas pasarelas de moda. También se ha intentado, mediante proyectos y leyes, unificar las tallas de ropa, pero el problema sigue sin resolverse.

Es importante aprender a conocerse y quererse a uno mismo: aprender a aceptarse y saber sacar partido de las partes más hermosas del físico de cada uno. También debemos cuidarnos haciendo ejercicio físico y llevando una alimentación sana y equilibrada.