La mayoría de la personas quieren controlar el peso, no solo por una cuestión estética, sino porque saben que mantener el peso constante es importante para su salud.

La mejor recomendación para controlar el peso es seguir una dieta bien equilibrada y rica en nutrientes, y practicar ejercicio físico regular.

Controlar el peso: obesidad y problemas asociados

En los países industrializados, la obesidad se ha convertido en uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes, y problemas respiratorios. Convirtiéndose en un serio problema de salud pública que genera gastos inmensos.

Además, el seguimiento ciertas dietas estrictas, demasiado restrictivas, y sin sentido, agobian a quienes las siguen, favoreciendo la aparición de estrés y ansiedad, y en ocasiones trastornos más serios como la bulimia o la anorexia. La mayoría de las veces la solución no está en comer menos sino en comer mejor.

¿Por qué no hemos podido controlar el peso?

La obesidad es un trastorno multifactorial, es decir, está causado por varios factores. Entre ellos se encuentran:

  1. Exceso de comida, dietas ricas en grasas saturadas e hidrogenadas, embutidos, bebidas gaseosas y azucaradas, alimentos desmesuradamente salados, y otros procesados.
  2. Dietas no equilibradas. Las dietas pobre en frutas, verduras y cereales integrales conllevan a la carencia de nutrientes esenciales para la vida. El organismo trata de suplir ese déficit comiendo en exceso.
  3. Carencia actividad física y el sedentarismo
  4. Alteraciones fisiológicas como son el metabolismo lento (causado en ocasiones por deficiencias de zinc o magnesio), desequilibrios endocrinos: como el hipotiroidismo u otras inestabilidades hormonales, o alteraciones circulatorias como la retención de líquidos u obturaciones linfáticas. Esta última causa se puede corregir con una dieta adecuada y suplementos nutricionales.

Las últimas novedades en obesidad

Estudios recientes demuestran nuevas causas de obesidad, hasta ahora desconocidas:

  1. La infección por Cándida albicans, un hongo que provoca el deseo exagerado por consumir azúcares, hidratos de carbono refinados (bollería industrial y harinas), y productos fermentados como el alcohol o los quesos.
  2. La hipoglucemia reactiva. En la que el azúcar en sangre se encuentra por debajo de los niveles normales, y quienes la padecen presentan cansancio, y ansiedad por comer. Para tratar este trastorno se debe consumir alimentos que ayuden a subir la glucosa de forma progresiva como las proteínas o los carbohidratos complejos, y evitar aquellos que favorecen los picos de glucosa como los alimentos ricos en azúcares simples.
  3. Detrás de muchas obesidades difíciles de controlar se encuentra un problema de ansiedad. La mayoría de las personas que padecen ansiedad consumen ciertos alimentos, como el trigo, los lácteos, las grasas y el azúcar, a los que se hacen, en cierto modo, dependientes, y por los que tienen un deseo excesivo, que solo calman al tomarlos, convirtiéndose en un círculo vicioso e insano.
  4. Alergias alimentarias enmascaradas que provocan que afectado se haga dependiente del propio alimento que le produce la alergia. Los alimentos que más comúnmente provocan estas alergias son la leche de vaca y el trigo.

Suplementos que ayudan a controlar el peso:

  • Agua con limón: el agua es sin lugar a dudas la mejor sustancia para controlar el peso. Beber abundante agua estimula el metabolismo y calma la sensación de hambre. El agua con limón y su pulpa intensifica estos efectos.
  • Alcachofa, estimulante hepático y que favorece la digestión.
  • Infusión de mate, esta bebida tan típica argentina, estimula el metabolismo y sacia el apetito.
  • Chitosán. Esta sustancia, procedente del caparazón de ciertos crustáceos, tiene la capacidad de absorber la grasa consumida, antes de que esta sea absorbida en el intestino.
  • Garcinina cambogia que produce sensación de saciedad.
  • La carnitina que aumenta la oxidación de las grasas y carbohidratos.
  • Coenzima Q-10, que incrementa la oxidación de las grasas.
  • Picolinato de cromo, que favorece la pérdida de grasa corporal y la tonicidad muscular.
  • Bromelina, que mejora la digestión, lo que ayuda al control del peso.
  • Té verde, que contiene flavonoides antioxidantes y sustancias amargas que sacian el apetito.
  • Té negro, que posee altas dosis de cromo, que es “quemagrasas”

Dentro de los alimentos que ayudan a contralar el peso se encuentran:

  • Verduras como la alcachofa, el apio, la cebolla, la col, las endivias y el tomate.
  • Frutas como el aguacate, albaricoque, fresas, kiwi, pera, piña y cualquier cítrico.

Ejercicio físico para controlar el peso

El ejercicio físico ayuda a quemar los excesos. La actividad física escogida debe adaptarse a las necesidades individuales, y a su vez la dieta a ésta.

Come sin penitencia ni castigo

Es muy importante que las personas nos liberemos de sensación de ansiedad y el estrés que nos provoca controlar el peso corporal.

Debemos comer sin sentirnos culpables, apreciando que estamos cuidando nuestra salud a la vez que disfrutamos de la comida.