Las fajas reductoras son una estupenda opción para moldear rápidamente la figura y esconder algunos kilos de más si tienes un evento en donde quieres lucir un vestido especial, y que éste te siente genial.

Al más puro estilo Bridget Jones, quien lucía como ninguna aquellos míticos calzones tipo faja, estas fajas reductoras te ayudan a lucir unas proporciones bien definidas, moldear tu figura según el canon de belleza imperante, con una cinturita de avispa, y bien proporcionada con respecto a hombros y caderas, simulando a la ansiada silueta de reloj de arena.

La eterna búsqueda de la silueta que más se lleva

El canon de belleza físico femenino ha variado a lo largo de la historia, y a través de la indumentaria, siempre se trató de modelar el cuerpo de la mujer. Incluso en ocasiones, poniendo en peligro su salud y su vida.

Durante el Renacimiento, las mujeres se vestían con mangas abultadas y faldas voluminosas que ocultaban sus caderas. El cuerpo está constituido por un corsé rígido, colocado en punta encima de la falda, que suprimía la redondez natural del seno.

Si pensamos en el siglo XIX,  nos viene a la cabeza la inolvidable Escarlata O’Hara, agarrada al dosel de su cama manteniendo su respiración mientras, Mami , le ajustaba bien su corsé. Durante esta época, el año 1850 aproximadamente, el cuerpo debía llevarse fuertemente emballenado.

A finales del siglo XIX, aparece la característica silueta en forma de «S», que se consigue también con la ayuda de un rígido corsé, realzando un talle muy estrecho y un pecho generoso proyectado hacia delante. Silueta característica del Modernismo. Ya en los años 20, se apuesta por la sencillez de los trajes y la libertad de movimientos para la mujer.

Fajas postquirúrgicas sí pero sin excederse

Las fajas postquirúrgicas ayudan a comprimir los tejidos que fueron tratados quirúrgicamente, como en el caso de una lipoescultura o una abdominoplastia.

Estas fajas facilitan la cicatrización profunda de los tejidos, ayudando a adherirlos nuevamente, y reabsorbiendo el edema inflamatorio y postquirúrgico. De esta manera las fajas postquirúrgicas ayudan a evitar la distensión abdominal derivada de un tratamiento reductor corporal.

En este momento post quirúrgico cumplen su función de ayudar a modelar el cuerpo. Pero una vez cumplido el plazo indicado por el médico se debe dejar de usar, para que la musculatura y el resto de los tejidos blandos se recuperen por sí mismos, y que el paciente pueda llevar una vida normal.

El uso prolongado e indebido de la faja postquirúrgica aumenta el calor y la humedad de la zona, ejerce presión y roce continuo sobre los tejidos,  impide la ventilación normal de éstos, limita la movilidad corporal y la actividad innata de la musculatura.

Los inconvenientes de las fajas reductoras mal usadas

Nuestras curvas corporales, como el afinamiento de la zona abdominal, se forman de manera natural gracias a la capacidad de nuestra musculatura de la zona para mantener esta tonicidad y tensión de la pared muscular. Una persona que utiliza faja reductora de forma permanente debilita su musculatura, ya que cualquier músculo que presenta inactividad por un período prolongado de tiempo, va perdiendo su entrenamiento, tonicidad y finalmente se atrofia.

Por esta razón las fajas reductoras deben usarse para modelar el cuerpo en un momento determinado, pero no de manera permanente.

Las fajas moldeadoras no son solo para mujeres gordas

Las fajas moldeadoras aplanan el abdomen, moldean el área que quieres; las hay para levantar el busto y los glúteos, esconder los pliegues de la espalda, o afinar la cintura.

Con estas fajas, que quedan ocultas debajo de la ropa, conseguimos moldear nuestro cuerpo. ¡Y no solo las usan las mujeres a las que les sobran unos kilos!, si no que las usan muchas otras mujeres delgadas simplemente para modelar su cuerpo. ¡Yo he conocido incluso a modelos, de medidas perfectas, que las usaban con determinadas prendas de ropa!

Faja postparto

La faja postparto continua creando polémica. No deja de ser como una faja reductora. Entre las principales ventajas destaca que ayuda la renovación de tejidos musculares y a modelar el cuerpo, y que psicológicamente ayuda a verse mejor tras el parto, momento en que la figura está alterada.

Los detractores afirman que el cuerpo recupera mejor la tonicidad de la musculatura abdominal de manera natural, y que la presión que ejercen sobre el vientre puede ser contraproducente.

¿Faja reductora para adelgazar?

Hoy en día existen publicidad que anuncia el uso de faja reductora como un método para eliminar grasa corporal acumulada, especialmente la de la zona del abdomen.

Estas son en su mayoría unas fajas confeccionadas en neopreno que aseguran quemar la grasa localizada. Esto es falso, ya que estas fajas sí producen una sudoración mayor en la zona, y por tanto la eliminación de líquidos y toxinas a través del sudor, pero no de grasa.

Recuerda que no hay milagros para perder peso y que única conseguirlo es a través del ejercicio físico y siguiendo una dieta sana y equilibrada.