Los pies pueden verse afectados por alteraciones de diferente índole, como el tipo circulatorio, o alteraciones de la queratinización, como son los callos. Además, sufren el efecto del calzado, y soportan el peso del cuerpo, por lo que se merecen un trato especial.

Hoy vamos a nombrar de tres técnicas hidrotermales eficaces en el cuidado de tus pies, que podrás realizarte en nuestros spas, balnearios o centros de hidroestética:

  1. Tratamiento para mejorar la circulación de tus pies

Tras realizarte el estudio de la piel, y seleccionar los medios técnicos, el profesional, comenzará a preparar tu pie, limpiándola y realizando un peeling suave. A continuación, te aplicarán pediluvios alternos (agua fría y caliente) para mejorar el tono vascular, y seguidamente se dará un masaje circulatorio con una crema rica en cosméticos descongestivos y venotónicos (castaño de indias o ruscus). Finalmente, se aplicará una mascarilla descongestiva. Visita Super Wow en Colombia.

  1. Tratamiento de “pies cansados” Pedicure y masaje de pies

Igualmente, tras el estudio de la piel, se realizará una limpieza y desinfección de los pies, con la ayuda de cepillos rotatorios, y un peeling. A continuación, la profesional de estética hará ejercicios de rotación de los pies, pondrá tus pies bajo pediluvios enriquecidos con extractos calmantes, y aplicará una crema hidratante con un buen masaje. El tratamiento finalizará con la aplicación de una mascarilla refrescante con mentol, por ejemplo, o bien una mascarilla calmante, a base de aloe o manzanilla, que tiene acción sedante y relajante.

  1. Pedicure Spa.Pedicure en Spa, pies sanos

Con la pedicure spa conseguirás la higiene y descanso de los pies, y además lograrás suavizar las asperezas de la piel y embellecer las uñas. En una pedicure spa se utilizan técnicas y procedimientos tales como los pediluvios, baños de hidromasaje, ducha alternante, envolvimientos de algas, o chorros a presión. Vista Acquaviva Nails Spa en Chile.

Otras recomendaciones para el cuidado de tus pies son:

  1. Lávalos diariamente con agua tibia y jabón suave.
  2. No los frotes con guante de crin ni cepillos.
  3. Sécalos con una toalla suave, poniendo especial atención a los espacios interdigitales.
  4. Aplica diariamente una crema hidratante.
  5. Corta las uñas horizontalmente con una tijera de punta roma y lima las puntas laterales.
  6. Usa calzado cómodo, ajustado y transpirable, y calcetines ajustados, sin pliegues, suaves y de tejido absorbente.
  7. Mantenlos calientes pero alejados de fuentes de calor.
  8. Favorece la circulación sanguínea realizando ejercicio físico diario.